Josué se apodera de toda la tierra

Originalmente publicado en **Fuimos creados por Dios y para Dios**:

Por mucho tiempo tuvo guerra Josué con estos reyes.

No hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel,

salvo los heveos que moraban en Gabaón; todo lo tomaron

en guerra.

Porque esto venía de Jehová, que endurecía el corazón de

ellos para que resistiesen con guerra a Israel, para

destruirlos, y que no les fuese hecha misericordia, sino que

fuesen desarraigados, como Jehová lo había mandado a

Moisés. Josué 11:18-20

 

En muy interesante este pasaje de las Sagradas Escrituras,

ya que nos muestra una de las razones por las cuales los

conflictos parecen ser interminables, no tener fin.

El pueblo de Israel ya había terminado su período de castigo

que duró cuarenta años. Por el desierto anduvieron dando

vueltas hasta que se cumplió la sentencia divina.

Una generación acabó en el desierto, por su incredulidad y

desobediencia; otra surgió y fue preparada para tomar la

tierra prometida…

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Josué se apodera de toda la tierra

Por mucho tiempo tuvo guerra Josué con estos reyes.

No hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel,

salvo los heveos que moraban en Gabaón; todo lo tomaron

en guerra.

Porque esto venía de Jehová, que endurecía el corazón de

ellos para que resistiesen con guerra a Israel, para

destruirlos, y que no les fuese hecha misericordia, sino que

fuesen desarraigados, como Jehová lo había mandado a

Moisés. Josué 11:18-20

 

En muy interesante este pasaje de las Sagradas Escrituras,

ya que nos muestra una de las razones por las cuales los

conflictos parecen ser interminables, no tener fin.

El pueblo de Israel ya había terminado su período de castigo

que duró cuarenta años. Por el desierto anduvieron dando

vueltas hasta que se cumplió la sentencia divina.

Una generación acabó en el desierto, por su incredulidad y

desobediencia; otra surgió y fue preparada para tomar la

tierra prometida. Los enemigos de Israel se burlaban de ellos,

especialmente aquellos de la filosofía “Hágalo usted mismo”

Esos que piensan: “Si yo fuera, si yo estuviera en su lugar,

haría tal o cual cosa”

Hay momentos en los cuales no podemos hacer nada,

pues todo lo que hagas en tu desesperación, enreda más las

cosas. Es tiempo de cosechar o recoger lo que se sembró.

Pasar el momento amargo, enfrentarse a la frustración de que

aquella no fue la mejor decisión y que erramos el camino.

Pero qué difícil es dar ese paso. Quedar desnudos ante los

demás, pasar por la vergüenza de que nos hemos equivocado.

Así le tocó vivir Israel por mucho tiempo. Pero Dios estaba

obrando en ellos. Fueron abandonados por todos, menos por

su Dios. Cada falta de alimento y agua en el desierto era una

lección. Cada murmuración y rebelión contra la autoridad

puesta por Dios, era una lección.

Muchas cosas les sucedieron, para su enseñanza y la nuestra.

Pero el tiempo pasó, y el día llegó: Entrar a la tierra prometida.

Muchos quieren tomar las lecciones desde aquí. No quieren

saber nada de desierto, hambre, sed, obediencia, disciplina,

aprendizajes. Quieren estar presente cuando se van a repartir

las bendiciones sin pasar por los procesos. No se puede!

Si alguien te lo ofrece, te está mintiendo, son ofertas engañosas.

Los resultados los verás cuando te enfrentes a tus enemigos

verdaderos. Hay amigos y enemigos que son verdaderos.

Hay amigos y enemigos que son falsos.

Aquí están ellos, enfrentado a sus enemigos, pero Alguien mas

los acompaña. Ese que los llevó por el desierto, los disciplinó,

los corrigió y los hizo valientes, estaba con ellos.

“Esto vino de Jehová, que endurecía el corazón de ellos para

que resistiesen con guerra a Israel, para destruirlos, y que no

les fuese hecha misericordia, sino que fuesen desarraigados,

como Jehová lo había mandado a Moisés”

Una de las cosas que me encantan de Dios es que él trata a

cada persona de forma muy particular. Puede el país estar en

paz y una persona estar en guerra con Dios y con los demás.

Puede un país estar en guerra y una persona estar en paz con

Dios y con los demás. En el corazón es donde se libran las más

grandes batallas.

En qué proceso se encuentra usted? Está entrando en el desierto?

Está en medio del desierto? Está saliendo de su desierto?

En cada estación que se encuentre y aún si no lo sabe, lo mejor

es clamar al Cielo por ayuda y dirección precisa para no ser objeto

de aquellos que venden una gracia barata, una solución falsa que nos

hunde más y más en el pantano de la desilusión y la desesperación.

Dios ama a todo ser humano que puebla esta tierra, a todos llama

a que renozcan que se han equivocado y que rectifiquen.

Su ayuda está siempre disponible, si la queremos.

Alcancemos hoy Su misericordia!

No endurezcamos nuestro corazón. No seamos destruidos…

@emldg

Señales, Maravillas y Conflictos

Por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y

prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el

pórtico de Salomón. De los demás, ninguno se atrevía a

juntarse con ellos; más el pueblo los alababa grandemente.

Los que creían en el Señor aumentaban más, gran número

así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los

enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para

que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre

alguno de ellos. Y aún en las ciudades vecinas muchos

venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de

espíritus inmundos; y todos eran sanados.

Entonces se levantó el sumo sacerdote y todos los que

estaban con él, esto es, la secta de los saduceos, se

llenaron de celos; y echaron mano de los apóstoles y los

pusieron en la cárcel pública.

Más un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de

la cárcel y sacándolos, dijo:

Vayan al Templo y compartan con la gente el mensaje de

salvación.

Habiendo oído esto, entraron de mañana en el templo,

y enseñaban al pueblo.

Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban

con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de

los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel para que fuesen

traídos.

Pero cuando llegaron los alguaciles, no los hallaron en la

cárcel; entonces volvieron y dieron aviso, diciendo:

Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda

seguridad, y los guardas afuera de pie ante las puertas; más

cuando abrimos, a nadie hallamos dentro.

Cuando oyeron estas palabras el sumo sacerdote y el jefe

de la guardia del templo y los principales sacerdotes,

dudaban en qué vendría a parar aquello.

Pero viniendo uno, les dio esta noticia:

He aquí, los varones que ustedes pusieron en la cárcel están

en el templo, y enseñan al pueblo.

Entonces fue el jefe de la guardia con los alguaciles, y los

trajo sin violencia, porque temían ser apedreados por el

pueblo.

Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo

sacerdote les preguntó, diciendo:

¿No les hemos mandado estrictamente que no enseñen en

ese Nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra

doctrina, y quieren echar sobre nosotros la sangre de ese

hombre.

Respondiendo Pedro y los apóstoles,  dijeron:

Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien ustedes

mataron colgándolo en un madero.

A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y

Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de

pecados.

Nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el

Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

Ellos, oyendo esto, se enfurecían y querían matarlos.

Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado

Gamaliel, doctor de la Ley, venerado de todo el pueblo, mandó

que sacasen fuera por un momento a los apóstoles, y luego

dijo: Varones israelitas, tengan cuidado con lo que van a hacer

con estos hombres. Recuerden que hace algún tiempo

apareció un hombre llamado Teudas, diciendo que era alguien

importante. A éste se unió un número como de cuatrocientos

hombres, pero él murió y todos los que le obedecían fueron

dispersados y reducidos a nada. Después de éste se levantó

Judas, el galileo, en los días del censo, y llevó en pos de sí

a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le

obedecían fueron dispersados. Ahora les digo: Apártense de

estos hombres y déjenlos; porque si este consejo o esta obra

es de los hombres, se desvanecerá; pero si es de Dios, no la

podrán destruir y ustedes se encontrarán luchando contra

Dios.

A todos les pareció bueno el consejo. Entonces llamaron a los

apóstoles, los azotaron, les prohibieron que hablaran en

nombre de Jesús y los pusieron en libertad.

Ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber

sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del

Nombre. Y todos los días, en el Templo y por las casas,

incesantemente, enseñaban y predicaban a Jesucristo.

 

Hechos de los apóstoles. Capítulo 5: 12-42

Estad por Cristo firmes

1

¡Estad por Cristo firmes,

Soldados de la cruz!

Alzad hoy la bandera

en nombre de Jesús

Es vuestra la victoria

con él por capitán

Por él serán vencidas

las huestes de Satán

2

¡Estad por Cristo firmes!

Os llama a la lid

¡Con él, pues, a la lucha,

soldados todos, id!

Probad que sois valientes,

luchando contra el mal

Es fuerte el enemigo,

más Cristo es sin igual

3

¡Estad por Cristo firmes!

Las fuerzas son de él

El brazo de los hombres

es débil y es infiel

Vestíos la armadura

Velad en oración

Deberes y peligros

Demandan gran tesón.

 

Himnos de Gloria y Triunfo #132

El Loco vendiendo sabiduría

Huid siempre de los locos, es el mejor consejo que

puedo daros.

Abundan en la corte, y suelen gustar de ellos los príncipes,

porque asestan sus tiros a los bribones y a los majaderos.

Iba gritando un loco por las calles y plazuelas que vendía

sabiduría, y muchos crédulos corrían a comprarla.

Hacíales extrañas gesticulaciones, y después de sacarles

el dinero, les obsequiaba con un tremendo bofetón y un

bramante de dos brazas de largo. La mayor parte de los

engañados se sulfuraba; pero, ¿de que les servia?

Quedaban burlados doblemente: lo mejor era tomarlo a

risa o marcharse sin abrir la boca con el bramante y la

bofetada. Buscar a aquello algún sentido hubiera sido

hacerse silbar como solemnes mentecatos.

¿Qué razón explica los actos de un loco?

El azar es la causa de todo lo que pasa en una mollera

trastornada. Pero, cavilando sobre el bofetón y el bramante,

uno de los burlados fue a buscar a cierto doctor, que sin

vacilar le contestó: “El hilo y la bofetada son preciosos

jeroglíficos: toda persona de seso debe mantenerse apartada

de los locos la longitud de ese cordel. Y si no lo hace así,

se expone a atrapar algún moquete. No os engaño el loco:

vende sabiduría. Jean de la Fontaine

El Gran Mandamiento y la Gran Comisión

El Gran Mandamiento. Mateo 22:34-40

 

Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar

a los saduceos, se juntaron a una. Y uno de ellos,

intérprete de la Ley, preguntó por tentarle, diciendo:

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la Ley?

Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu

corazón, con toda tu alma y con toda tu mente

(Marcos 12:28-34, Deut. 6:5). Este es el primero y grande

mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu

prójimo como a tí mismo (Lev.19:18,Mat.19:19,Rom.13:9,

Gál.5:14,Sgo.2:8).

De estos dos mandamientos depende toda la Ley y los

profetas.

 

La Gran Comisión del Cristo resucitado

 

Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde

Jesús les había ordenado (Mat.26:32). Y cuando le vieron,

le adoraron; pero algunos dudaban.

Jesús se acercó y les habló diciendo:

Toda potestad me es dada en el cielo y el tierra

(Dan.7:13,14;Luc.10:22;Fil.2:9,10;1Ped.3:22)

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,

bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del

Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las

cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con

vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

(Hech.2:42;Mat.18:20;Hech.18:10)

 

Biblia de Liderazgo. Con notas de Jonh C. Maxwell.

Firmes y Adelante

1

Firmes y adelante, huestes de la fe.

Sin temor alguno, que Jesús nos ve.

Jefe soberano, Cristo al frente va

Y la regia enseña tremolando está
 
CORO:
 
Firmes y adelante, huestes de la fe,
Sin temor alguno, que Jesús nos ve.
 
2
Al sagrado nombre de nuestro Adalid
tiembla el enemigo y huye de la lid.
Nuestra es la victoria, dad a Dios loor
y óigalo el averno lleno de pavor.
 
3
Muévese potente la iglesia de Dios.
De los ya gloriosos marchamos en pos.
Somos sólo un cuerpo, y uno es el Señor,
Una la esperanza, y uno es nuestro amor.
 
4
Tronos y coronas pueden perecer;
De Jesús la Iglesia fiel habrá de ser:
Nada en contra suya prevalecerá,
porque la promesa nunca faltará.
 
Himnos de Gloria y Triunfo #15

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