Principios para el desarrollo de la gente

El desarrollo de la gente toma tiempo

En un tiempo, Andrew Carnegie fue el hombre más rico de los Estados Unidos. Vino a América de su nativa Escocia cuando era niño, desempeñó una variedad de trabajos ocasionales y con el tiempo llegó a ser el fabricante de acero más grande de los Estados Unidos. Llegó a tener cuarenta y tres millonarios trabajando para él. En aquellos tiempos un millonario era algo raro; hablando en términos conservadores, un millón de dólares de entonces equivalía por lo menos a veinte millones de dólares de ahora.

Un periodista preguntó a Carnegie cómo empleó a cuarenta y tres millonarios. Carnegie respondió que esos hombres no eran millonarios cuando comenzaron a trabajar para él, pero se hicieron millonarios con el tiempo.

El periodista le preguntó entonces cómo había preparado a estos hombres para llegar a ser tan valiosos al grado de pagarles tanto dinero.

Carnegie replicó que los hombres son preparados de la misma manera que el oro. Cuando se extrae el oro, varias toneladas de tierra tienen que quitarse para lograr una onza de oro, pero uno no entra en la mina buscando tierra. Entra buscando oro.

Robert Half dijo: “Hay algo que es mucho más escaso, mucho más raro que la habilidad. Es reconocer la habilidad” Hay todavía otro paso que debe darse un poco más allá de la habilidad para descubrir el oro que está en la mina del líder. Esto también se debe desarrollar. Es mejor capacitar a diez personas para trabajar que hacer el trabajo de diez personas, pero lo primero es lo más difícil. “El hombre que lo hace solo puede comenzar el día. Pero el que viaja con otro debe esperar hasta que el otro esté listo”

La habilidad para tratar a las personas es esencial para el éxito

Las compañías a las que les va bien tienen líderes que se llevan bien con la gente. Dave E. Smalley registra en su libro Floorcraft, que Andrew Carnegie pagó una vez a Charles Schwab un salario de un millón de dólares al año, simplemente porque Schwab se llevaba bien con la gente. Carnegie tenía hombres que entendían el trabajo mejor y eran más aptos para ejecutarlo debido a la experiencia y a la capacitación, pero carecían de la cualidad esencial de conseguir que otros les ayudaran, de lograr lo mejor de los trabajadores.

Cuando se preguntó a la mayoría de los altos ejecutivos de las principales compañías, cuál es la característica más necesaria para los que están en posiciones de liderazgo, respondieron: “La habilidad de trabajar con gente”

Teddy Roosevelt dijo: “El ingrediente más importante en la fórmula del éxito es saber cómo tratar con la gente” 

John Rockefeller, que creó corporaciones gigantes, manifestó que pagaría más por la habilidad de trabajar con las personas que por cualquier otra habilidad bajo el sol.

El Centro de Liderazgo Creativo en Greensboro, California del Norte, estudió a 105 ejecutivos de éxito y descubrió lo siguiente:

– Admitían sus equivocaciones y aceptaban sugerencias, antes que tratar de culpar a otros.

– Podían tratar con una gran variedad de personas.

– Tenían buenas habilidades interpersonales, sensibilidad hacia otros y tacto.

– Eran calmadas y seguros, más que taciturnos y volátiles.

Los ejecutivos sin éxito eran duros, abusivos, sarcásticos, distantes e impredecibles. Su peor falta era ser insensibles hacia otros. (…)

Algunos de los mejores consejos que usted puede encontrar sobre ser un buen líder, se hallan en el viejo poema chino:

Vaya a la gente,
viva entre ellos,
aprenda de ellos,
ámelos.
Comience con lo que saben,
edifique sobre lo que tengan.

Pero de los mejores líderes,
cuando su tarea está cumplida,
y su trabajo está hecho,
la gente dirá:
“Lo hemos hecho nosotros mismos”

Del Libro: Desarrolle el Líder que Está En Usted. John C. Maxwell.

La parte de Dios: El Fundamento

“Todo cuanto hay en el cielo y en la tierra es tuyo, oh Señor, y este es tu reino. Te glorificamos porque tienes el control de todo lo que existe. La riqueza y el honor emanan solamente de ti, y tú eres el gobernador de toda la humanidad; tu mano controla el poderío y la potestad, y de acuerdo a tu voluntad es que los hombres adquieren la fama y reciben de ti el vigor” Rey David (1 Crónicas 29: 11-12 LBD)

Las Escrituras nos enseñan que hay dos partes diferentes en cuanto al manejo del dinero: La parte que desempeña Dios y la parte que desempeñamos nosotros. Creo que la mayor confusión relacionada con el manejo del dinero surge del hecho de que estas dos partes no se entiendan.

La parte de Dios es el fundamento del contentamiento. En la Escritura, Dios se refiere a Él mismo con más de 250 nombres. El nombre que mejor describe la parte de Dios en cuanto al dinero es Señor. Nuestra manera de ver a Dios determina cómo vivimos. Por ejemplo, después de perder a sus hijos y sus posesiones, Job aún podía adorar a Dios. Reconocía el papel de Dios como Señor de esas posesiones. De igual manera, Moisés abandonó los tesoros de Egipto y prefirió sufrir malos tratos con el pueblo de Dios. Tanto Job como Moisés conocían al Señor y aceptaron su papel como Señor.

Examinemos lo que la Biblia dice acerca de la parte que desempeña Dios en tres cuestiones fundamentales: Propiedad. Control y Provisión.

PROPIEDAD

La Biblia dice claramente que Dios es dueño absoluto de todo: “De Jehová es la tierra y su plenitud” (Salmo 24:1). Las Escrituras aún revelan cosas específicas que son propiedad de Dios. Levíticos 25:23 lo identifican como el dueño de la tierra: “La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra es mía”. Hageo 2:8 nos revela lo siguiente: “Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos”. Y en el Salmo 50:10 el Señor nos dice: “Mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados”

El Señor es Creador de todas las cosas, y nunca ha transferido la propiedad de su creación al hombre. En Colosenses 1:17 encontramos: Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten”. En este mismo instante todas las cosas subsisten porque el Señor las sostiene con su poder. El reconocer que Dios es propietario es crucial para permitir a Jesucristo ser el Señor  de nuestro dinero y de nuestras posesiones.

¿Posesión o Señorío?

Si vamos a ser verdaderos seguidores de Jesucristo, debemos entregarle el control de todos nuestros bienes. “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:33). En mi propia experiencia, he encontrado que a veces el Señor nos prueba pidiéndonos que renunciemos a aquello que es la posesión más valiosa para nosotros.

Un ejemplo más vivo de esto es cuando el Señor le dijo a Abraham: “Toma a tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, (…) y ofrécelo allí en holocausto” (Génesis 22:2). Cuando Abraham obedeció, demostrando su disposición de entregar su posesión más amada, Dios proveyó un carnero como sustituto para la ofrenda, y a Isaac no le pasó nada.

El reconocido autor Larry Burkett observó: “Cuando reconocemos que Dios es el propietario de todo, cada decisión en cuanto a cómo gastar nuestro dinero se convierte en una decisión espiritual. Ya no le preguntamos: “Señor, ¿qué quieres que haga mi dinero?”, sino que decimos “Señor,  qué quieres que haga con tu dinero?. Cuando tenemos esta perspectiva, las decisiones en cuanto a cómo gastar y ahorrar son tan espirituales como las decisiones que tienen que ver con el dar.

El primer paso hacia el contentamiento

Para aprender a tener contentamiento, usted tiene que reconocer que Dios es el dueño de todas sus posesiones. Si cree que usted es dueño siquiera de una sola posesión, entonces las circunstancias que afectan esa posesión se reflejarán en su actitud. Si algo favorable le ocurre a esa posesión, usted se sentirá feliz. Pero si algo malo le ocurre, usted no tendrá contentamiento.

Después de que Jim Seneff pasó por el proceso de transferir todas sus posesiones a Dios, se compró un auto nuevo. Hacía solo dos días que lo tenía cuando un joven chocó uno de sus lados. La primera reacción de Jim fue: “Pues bien, Dios, yo no sé por qué quieres esa abolladura en tu auto nuevo, pero allí la tienes, ¡y es bien grande!”. De manera similar, cuando Juan Wesley se enteró de que un incendió había destruido su casa, exclamó: “La casa del Señor se ha quemado. ¡Una responsabilidad menos para mí!”

Y sin embargo, no es fácil mantener esta perspectiva consistentemente. Es demasiado fácil pensar que las posesiones que tenemos y el dinero que ganamos son totalmente el resultado de nuestras capacidades y logros. Encontramos difícil no creer que hemos ganado el derecho de propiedad. “Yo soy el Señor de mi destino”, dice el humanista. “Yo exclusivamente soy dueño de mis posesiones”. Es obvio que esta perspectiva de las posesiones es que prevalece en nuestra cultura.

Renunciar a nuestro derecho de propiedad no es fácil, ni es una transacción que se hace una sola vez en la vida. Constantemente necesitamos que se nos recuerde que Dios es dueño de todas nuestras posesiones.

CONTROL

La segunda cosa que Dios se reservó como su responsabilidad es el control absoluto de cada evento que ocurre en la tierra. Examine varios de los nombres de Dios en la Escritura: Señor, Todopoderoso, Creador, Pastor, Señor se señores y Rey de reyes. ¡No hay duda que tiene el control!

“Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres el excelso sobre todo. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos” (1 Crónicas 29:11-12).

El Salmo 135:6 dice: “Todo lo que Jehová quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en los abismos”. Y en Daniel 4: 34-35, el rey Nabucodonosor declaró: “Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y Él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?”

El Señor está en control aun en las circunstancias más difíciles “para que se sepa desde el nacimiento del sol y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz, y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto” (Isaías 45:6-7).

Para los hijos de Dios es importante darse cuenta de que el Padre Celestial dirige aun las circunstancias que parecen devastadoras para que sean de bendición a aquellos que lo aman. “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28)

Los tiempos más traumáticos que mi esposa Bev y yo hemos tenido en nuestro matrimonio fueron durante el proceso de adoptar a nuestro segundo hijo, Andrew. Recibimos a Andrew cuando apenas tenía cuatro días de nacido. Era un bebé extraordinariamente bello. Cuando tenía aproximadamente tres meses, nos dimos cuenta de que padecía algunos problemas físicos. Pasamos dos meses realizándole diverso exámenes con médicos que no podían ponerse de acuerdo en un diagnóstico preciso.
Finalmente, nos enteramos de que su madre natural había consumido drogas fuertes antes y durante el embarazo, y que Andrew había nacido con sólo parte de su cerebro. En nuestro gran dolor, repetidamente volvimos al hecho fundamental de que nuestro Padre Celestial amaba a Andrew aún más que nosotros, y que Dios lo quería confiar a nuestro cuidado por una temporada. Nos hicimos buenos amigos de los abuelos naturales de Andrew y nuestra familia aprendió cómo tener compasión para los incapacitados. Vimos cómo Dios proveyó para Andrew los mejores cuidados posibles, y experimentamos muchas bendiciones en medio de este tiempo de tantas emociones.

El Señor permite las circunstancias difíciles por tres razones:

1.- Para cumplir con sus propósitos. Esto lo vemos en la vida de José, a quien sus celosos hermanos vendieron cruelmente como esclavo siendo un adolescente. Muchos años más tarde, José les dijo a sus hermanos: “Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. (…) Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios” (Génesis 45: 5,8)

2.- Para desarrollar nuestro carácter. El carácter santo, algo que es precioso a los ojos de Dios, a menudo se desarrolla en medio de tiempos de prueba. Romanos 5: 3-4 nos dice: “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza”

A. W. Tozer dijo: “Dios no puede usar a una persona a su máximo, hasta que ésta esté profundamente herida”. Yo creo que esto es cierto. He aprendido lecciones de confiar en el Señor y acercarme a Él que jamás hubiera aprendido sin haber atravesado los tiempos de prueba.

3.- Para disciplinar a sus hijos. Cuando somos desobedientes, podemos esperar que nuestro Señor amoroso nos administre disciplina para motivarnos a abandonar nuestro pecado. Esto con frecuencia viene a través de las circunstancias difíciles.

“Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo (…) Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia” (Hebreos 12: 6,10-11)

El Señor tiene el control absoluto sobre cada circunstancia que usted enfrenta. Puede estar contento y tranquilo al saber que su Padre Celestial tiene la intención de usar cada situación para un propósito bueno.

PROVISIÓN

El tercer elemento de la parte de Dios es que Él ha prometido proveer para nuestras necesidades: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas (comida y vestuario) os serán añadidas” (Mateo 6:33)
En Génesis 22: 14 se refiere a Dios como “Jehová-Jiréh”, que significa “el Señor proveerá”. Él cuida de su pueblo, y no necesita de una economía próspera para que se ocupe de él. Cada día le dio maná al pueblo de Israel durante los 40 años que anduvieron por el desierto. Jesús alimentó a 5000 personas con sólo cinco panes y dos peces.

Dios es tanto predecible como impredecible. Es totalmente predecible en cuanto a su fidelidad para proveer para nuestras necesidades. Lo que no podemos predecir es la forma en que el Señor proveerá. Él usa varios medios, en ocasiones sorprendentes, para suplir nuestras necesidades. Puede ser que aumente nuestros ingresos, nos provea un regalo o estire nuestros recursos limitados a través de ahorros en las compras. Sin importar los métodos que utiliza para proveer para nosotros, siempre se puede depender de Él.

1 Timoteo 6:8 dice que nuestras necesidades básicas son sustento y abrigo. En otras palabras, hay una diferencia entre nuestras necesidades y nuestros deseos. Una necesidad es algo básico para la vida: alimento, ropa y casa. Un deseo es algo más que una necesidad. Un apetitoso filete, un auto nuevo y la ropa de última moda son deseos.

La parte de Dios en ayudarnos a lograr contentamiento es que Él se ha obligado a proveer para nuestras necesidades. Sin embargo, no ha prometido proveer nuestros deseos. Él promete proveer para nuestras necesidades, y quiere que estemos contentos cuando estas necesidades estén cubiertas. “Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” (1 Timoteo 6:8)

Permítame ilustrar la provisión de Dios con esta historia verídica:

Cuando la Segunda Guerra Mundial estaba por terminar, los ejércitos aliados recogieron a muchos huérfanos hambrientos. Los pusieron en campamentos y los alimentaban bien. Pero a pesar del excelente cuidado, los niños estaban temerosos y no  dormían bien. Finalmente, un psicólogo encontró la solución. A cada niño se le dio un pedazo de pan para que lo llevara a la cama. Si todavía tenía hambre, se le daba más comida, pero cuando terminaba de comer, se le daba ese pedazo de pan intacto, no para comer sino para que lo guardase. Este pan extra produjo excelentes resultados. Los niños se acostaban con la seguridad de que tendrían qué comer al día siguiente. Esta garantía les daba una noche de sueño apacible y grato.

De manera similar, el Señor nos ha dado su garantía, nuestro “pedazo de pan”. Podemos vivir tranquilos y contentos si confiamos en su promesa de provisión para nuestras vidas. “Mi Dios suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Así que, aunque esté en medio de un problema económico grave, puede tener contentamiento porque el Señor ha prometido alimentarlo, vestirlo y cubrirlo.

Yo estoy convencido de que el Señor proveerá, justamente en el momento necesario, los recursos necesarios para que podamos cumplir el propósito y el llamado que Él tiene para cada uno de nosotros.

Del libro: Su Dinero Cuenta. Howard Dayton. Conceptos Financieros Crown.

Tus enseñanzas son mi guía

Cuídame, Dios mío, porque en ti busco protección.
Yo te he dicho: “Tú eres mi Dios; todo lo bueno que tengo, lo he recibido de ti. Sin ti, no tengo nada”
La gente de mi pueblo, que sólo a ti te adora, me hace sentir feliz.
Quienes adoran ídolos sufrirán en gran manera.
¡Jamás rendiré culto a los ídolos! ¡Jamás les presentaré ofrendas!

Tú eres mi Dios, eres todo lo que tengo; tú llenas mi vida y me das seguridad.
Gracias a ti, la herencia que me tocó es una tierra bella.
Yo te bendigo por los consejos que me das; tus enseñanzas me guían en las noches más oscuras.
Yo siempre te tengo presente; si tú estás a mi lado, nada me hará caer.
Por eso estoy muy contento, por eso me siento feliz, por eso vivo confiado.
¡Tú no me dejarás morir ni me abandonarás en el sepulcro, pues soy tu fiel servidor!
Tú me enseñaste a vivir como a ti te gusta.
¡En tu presencia soy muy feliz!

Salmo 16. Salmo de David. Biblia para todos. Traducción Lenguaje Actual.

Haz el bien y vivirás

Quien ama la corrección también ama el conocimiento; ¡hay que ser tonto para no aprender del castigo!

Al que es bondadoso Dios le muestra su bondad, pero al que es tramposo Dios le da su merecido.

La maldad no es apoyo seguro; la bondad es una base firme.

La esposa digna es una corona para su marido, pero la desvergonzada es como cáncer a sus huesos.

La gente buena hace planes justos; la malvada sólo piensa en engañar.

 Cuando habla la gente malvada, tiende trampas mortales; cuando habla la gente buena, libra a otros de la muerte.

Los perversos mueren y no dejan rastro, mientras que la familia de los justos permanece firme.  

La persona sensata gana admiración, pero la persona con la mente retorcida recibe desprecio.

Más vale ser una persona común con gente que le sirva, que darse aires de grandeza y no tener para comer.

Los buenos saben que hasta los animales sufren, pero los malvados de nadie tiene compasión.

El que se esfuerza en su trabajo tiene comida en abundancia, pero el que persigue fantasías no tiene sentido común.

Cada ladrón envidia el botín del otro, pero los justos están bien arraigados y dan su propio fruto.

Los perversos quedan atrapados por sus propias palabras, pero los justos escapan de semejante enredo.

Cada uno recibe lo que merecen sus palabras y sus hechos.

Los necios creen que su propio camino es el correcto, pero los sabios prestan atención a otros.

Un necio se enoja enseguida, pero una persona sabia mantiene la calma cuando la insultan.

Un testigo honrado dice la verdad, un testigo falso dice mentiras.

Algunas personas hacen comentarios hirientes, pero las palabras del sabio traen alivio.

Las palabras veraces soportan la prueba del tiempo, pero las mentiras pronto se descubren.

En la mente de los malvados sólo hay engaño; entre los que aman la paz reina la alegría.

Nada malo le sucederá a los justos, pero los perversos se llenarán de dificultades.

El Señor detesta los labios mentirosos, pero se deleita en los que dicen la verdad.

Los sabios no hacen alarde de sus conocimientos, pero los necios hacen  pública su necedad.

Trabaja duro y serás líder; sé flojo y serás un esclavo.

La preocupación agobia a las personas; una palabra de aliento las anima.

Los justos dan buenos consejos a sus amigos, los perversos los llevan por mal camino.

El perezoso se queda sin comida; el trabajador la tiene en abundancia.

Hacer lo bueno da larga vida; haz el bien y vivirás.

Proverbios de Salomón. Capítulo 12. Santa Biblia. Versiones: Traducción en Lenguaje Actual. 2002 y Nueva Traducción Viviente. 2010.

Es imposible

Sin querer me perdí por el mundo,
terminé dando tumbo 
sin rumbo
de aquí para allá viviendo todo a mi manera
Me creí mi propia mentira diciendo que todo era risa
Que no me dolía, que solo podía y soy fuerte

Me encontré con Tu amor
y todo lo que pensaba que era yo se acabó
Tu luz alumbró mis penas
Me encontré con Tu amor
Pagaste por mi condena
Y ahora yo no soy yo
Esta vida es Tuya entera

Es imposible chocarse contra
Tu cruz y seguir siendo igual
Tú lo cambias //todo//
Es imposible encontrarse con Tu amor
Y volver para atrás; si ahí empieza //todo//
Oh oh oh oh
//Tu lo cambias todo, todo//

Ahora yo no concibo mi vida sin vivir para darte alegría
y contarle a la gente lo Bueno que eres
En Ti tengo el Amigo que siempre busqué
Mi vida es mejor desde que te encontré
No puedo cambiar lo que das por riqueza y placeres 

Me encontré con Tu amor
y todo lo que pensaba que era yo se acabó
Tu luz alumbró mis penas
Me encontré con Tu amor
Pagaste por mi condena
Y ahora yo no soy yo
Esta vida es Tuya entera
Es imposible chocarse contra
Tu cruz y seguir siendo igual
Tú lo cambias //todo//
Es imposible encontrarse con Tu amor
Y volver para atrás; si ahí empieza //todo//
Oh oh oh oh…
//Tu lo cambias todo, todo//

Es imposible no cambiar
Yo conocí la Verdad y entendí
lo que hiciste por amor a mí
Es imposible continuar
Caminar de la misma manera de ayer y alejado de Ti

Me encontré con Tu amor
y todo lo que pensaba que era yo se acabó
Tu luz alumbró mis penas
Me encontré con Tu amor
Pagaste por mi condena
Y ahora yo no soy yo
Esta vida es Tuya entera
Es imposible chocarse contra
Tu cruz y seguir siendo igual
Tú lo cambias //todo//
Es imposible encontrarse con Tu amor
Y volver para atrás; si ahí empieza //todo//
Oh oh oh oh
//Tu lo cambias todo, todo//

Es Imposible. Funky. CD: Es Imposible. 2015

Twitter: @emldg
¡Jesucristo es el Señor!

Tú eres mi Bendición

Yo te amo por la paz que Tú me das
De Tu mano recibo seguridad
Necesito de Tu fuente
En verdad Tu amor me hace fuerte

Te llamo, te sigo
Te llevo en mi corazón
Por ti mi vida está llena
Tú eres mi Bendición
Te llamo, te sigo
Te llevo en mi corazón
Oh, oh, oh, oh
Tú eres mi Bendición

Yo he aprendido a reír
cuando todo está bien
y también cuando algo anda mal
Aprendí a no afanarme por nada
Que las pruebas no son el final
Aprendí a no quedarme en el suelo
Que el proceso sólo es temporal
Tú de arriba me mandas consuelo
Y no cambias, siempre eres igual

//Es necesario que yo te busque a diario
por lo del calvario
Por eso te llamo y te sigo//

Te llamo, te sigo
Te llevo en mi corazón
Por Ti mi vida está llena
Tú eres mi Bendición
Te llamo, te sigo
Te llevo en mi corazón
Oh oh oh oh
Tú eres mi Bendición

Por lo que hiciste allí
Que diste Tu vida por mí
Por eso estoy aquí
Por el Benefactor y no los beneficios
Por el amor tan grande de aquel sacrificio
No son los panes, no son los peces
los que me motivan para que así me exprese
Tú lo sabes todo
Conoces mi intención y que lo hago de corazón

 //Es necesario que yo te busque a diario
por lo del calvario
Por eso te llamo y te sigo//

Te llamo, te sigo
Te llevo en mi corazón
Por Ti mi vida está llena
Tú eres mi Bendición
Te llamo, te sigo
Te llevo en mi corazón
Oh oh oh oh
Tú eres mi Bendición

Yo te amo por la paz que Tú me das
De Tu mano recibo seguridad
Necesito de Tu fuente
En verdad Tu amor me hace fuerte

Te llamo, te sigo
Te llevo en mi corazón
Por Ti mi vida está llena
Tú eres mi Bendición
Te llamo, te sigo
Te llevo en mi corazón
Oh oh oh oh
Tú eres mi Bendición

Eres mi Bendición – Funky y Alex Zurdo. CD: Es imposible

Mateo 10:38 RV60 “El que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí”

Lucas 14:27 RV60 “El que no lleva su cruz y sigue en pos de mí, no puede ser mi discípulo”

Mateo 16:24 “Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”

Marcos 8:34 “Llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”

Lucas 9:23 “Decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”

No es lo que me sucede a mí lo que importa

No es lo que me sucede a mí lo que importa, sino lo que sucede en mí.

Hugh Downs dice que una persona feliz no es una persona con cierto conjunto de circunstancias, sino más bien una persona con cierto conjunto de actitudes.
Muchas personas creen que la felicidad es una condición. Cuando las cosas van mal, están tristes. Algunas personas tienen lo que llamo “una enfermedad de destino”. Piensan que la felicidad se encuentra en una posición o en un lugar. Otras personas tienen lo que yo llamo una “enfermedad de alguien”. Piensan que la felicidad resulta de conocer a alguien o estar con una persona en particular.

Me impresiona la filosofía de la siguiente declaración: “Dios decide por lo que vamos a pasar. Nosotros decidimos cómo pasar por ahí”. Esto describe la actitud de Víktor Frankl al ser terriblemente maltratado en un campo de concentración nazi. Sus palabras dirigidas a sus perseguidores, han sido de inspiración para millones de personas. Dijo:
“Lo único que ustedes no pueden quitarme es la manera cómo decido responder a lo que me hacen. La última libertad de uno, es decidir la actitud de uno en cualquier circunstancia dada”

Clara Barton, fundadora de la Cruz Roja Norteamericana, entendió la importancia de escoger la actitud correcta, aun en situaciones equivocadas. Nunca se supo que guardara rencor contra alguien. Una vez, un amigo le recordó algo cruel que le había pasado años antes, pero Clara parecía no recordar el incidente.
“¿No recuerdas el mal que te hicieron?”, le preguntó el amigo. “No”, respondió Clara calmadamente. “Recuerdo claramente haber olvidado eso”

Muchas veces las personas que han sufrido situaciones adversas en sus vidas se vuelven amargadas y enojadas. Con el tiempo sus vidas se tornan negativas y manifiestan dureza hacia los demás. Tienen la tendencia de recordar los tiempos difíciles y decir: “Ese incidente arruinó mi vida”. De lo que no se dan cuenta es que ese incidente reclamaba una decisión de actitud, una respuesta. El haber escogido una actitud equivocada, no la condición, arruinó sus vidas.

C.S.Lewis dijo: “Cada vez que usted toma una decisión, está convirtiendo esa parte de control de usted, esa parte que escoge, en algo un poco diferente de lo que era antes. Y al tomar su vida como un todo, con todas sus innumerables posibilidades, está haciendo lentamente de ese control una criatura celestial o una infernal”

Libro: Desarrolle el Líder que Está En Usted. Jonh Maxwell. 1996. Editorial Caribe.

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