Después da fruto

Después da fruto”
(Hebreos 12:11)

Existe la leyenda de un cierto barón alemán que poseía
un castillo en el Rin.
Se cuenta, que solía tender alambres de una torre a otra,
para que el aire los convirtiese en un arpa Aeoliana.
Las brisas suaves fluían alrededor del castillo,
pero sin producir el menor tono musical.

Una noche hubo una gran tempestad y la colina
y el castillo fueron golpeados con el furor de vientos
terribles.
El barón salió al umbral para mirar al terror de
la tormenta, y cuál no sería su sorpresa cuando oyó
que el arpa aeoliana estaba impregnando los aires
con sonidos tan elevados que aún sobrepasaba
al clamor de la tormenta
¡Para obtener la música, hubo necesidad
de la tormenta!

¿No hemos conocido a muchas personas,
cuyas vidas no han producido la menor
nota musical en tiempos de calma y prosperidad,
pero cuando han sido golpeados por la tormenta,
entonces han dejado pasmados a sus compañeros
por el poder y la fortaleza de su música?

Siempre puedes confiar en Dios para que haga
lo que “sigue” a las dificultades.
Si se vencen como se deben, más fructífero y bello
será lo que sigue, que lo que precede.

“Ningún castigo… parece ser causa de gozo…
mas después da fruto de justicia a los que
en él han sido ejercitados”

Noviembre 29. Manantiales en el desierto.
Editorial Mundo Hispano. 1979.

Puesto los ojos en Jesús

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro
tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y
del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia
la carrera que tenemos por delante, puesto los ojos en Jesús,
el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto
delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio,
y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores
contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta
desmayar. Porque aún no habéis resistido hasta la sangre
combatiendo contra el pecado; y habéis ya olvidado la
exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:

Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
no desmayes cuando eres reprendido por él;
porque el Señor al que ama disciplina,
y azota a todo el que recibe por hijo.

Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos;
porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido
participantes, entonces sois bartardos, y no hijos.

Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que
nos disciplinaban, y los venerábamos.
¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los
espíritus, y viviremos?
Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban
como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es
provechoso, para que participemos de su santidad.

Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser
causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto
apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

Los que rechazan la gracia de Dios

Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas
paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies,
para que lo cojo no se salga del camino,
sino que sea sanado.

Seguid la paz con todos, y la santidad,
sin la cual nadie verá al Señor.

Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar
la gracia de Dios;
que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe,
y por ella muchos sean contaminados;
no sea que haya algún fornicario, o profano,
como Esaú, que por una comida vendió
su primogenitura.
Porque ya sabéis que aún después deseando
heredar la bendición, fue desechado,
y no hubo oportunidad para el arrepentimiento,
aunque la procuró con lágrimas.

Porque no os habéis acercado al monte que
se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad,
a las tinieblas y a la tempestad,
al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba,
la cual los que la oyeron rogaron que
no se les hablase más, porque no podían soportar
lo que se ordenaba:
Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada,
o pasada con dardo; y tan terrible era lo que se veía,
que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;

sino que os habéis acercado al monte de Sión,
a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial,
a la compañía muchos millares de ángeles,
a la congregación de los primogénitos que
están inscritos en el cielo, a Dios el juez de todos,
a los espíritus de los justos hechos perfectos,
a Jesús el Mediador del nuevo pacto,
y a la sangre rociada que habla mejor
que la de Abel.

Mirad que no desechéis al que habla.
Porque si no escaparon aquellos que desecharon
al que los amonestaba en la tierra,
mucho menos nosotros, si desecháremos al que
amonesta desde el cielo.
La voz del cual conmovió entonces la tierra,
pero ahora ha prometido, diciendo:
Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra,
sino también el cielo.
Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción
de las cosas movibles, como cosas hechas,
para que queden las inamovibles.

Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible,
tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios
agradándole con temor y reverencia;
porque nuestro Dios es fuego consumidor.

Hebreos 12. Santa Biblia. RVR60.

“Un niño debe sentir primero nuestro amor,
antes que la disciplina”
Eso aprendimos de nuestro Padre Celestial.

Volverás a darme vida

“Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males,
volverás a darme vida” (Salmo 70:20)

Dios nos muestra las aflicciones.
A veces, cuando esta parte de nuestra educación
se está llevando hacia adelante, tenemos que
descender a “las partes más profundas de la tierra,”
pasar por pasajes subterráneos,
permanecer sepultados entre los muertos,
pero jamás por un sólo momento,
el lazo de amistad y comunión entre Dios y nosotros
se atiranta para romperse; y después Dios vuelve a
sacarnos de aquellas profundidades.
No dudes nunca de Dios.
Nunca debes decir que Él te ha olvidado o abandonado.
No pienses jamás que Él no se ocupa de nosotros.
Él vivificará nuevamente.
En cada madeja de lana siempre existe un trozo alisado
por muy enmarañada que pueda estar.
Aún el día más largo termina por desaparecer.
La nieve del invierno dura bastante,
pero al fin desaparece.

Permanece firme; tu trabajo no es en vano.
Dios vuelve nuevamente y consuela;
y cuando Él lo hace, el corazón que ha olvidado
su salmodia pronuncia una canción de júbilo como
el Salmista:
“Te daré gracias, te alabaré con instrumento de salterio,
mis labios cantarán cuando a ti salmeare.” Seleccionado.

Noviembre 19. Manantiales en el desierto.
Editorial Mundo Hispano. 1978.

No se escandaliza

“Bienaventurado el que no fuere escandalizado en mí”
(Lucas 7:23)

A veces es muy difícil no escandalizarse en Jesucristo.
Las ofensas pueden ser circunstanciales.
Puede ser que me encuentre en una prisión,
en una esfera demasiado estrecha,
en un hospital, en una posición impopular,
cuando yo esperaba gozar de grandes oportunidades.
No te preocupes por esto;
Él es el que determina el lugar en que debemos
permanecer.
Él trata de intensificar nuestra fe de esta manera,
de madurar nuestro poder y establecer una comunión
más íntima con nosotros.
Aún en el calabozo, nuestras almas pueden prosperar.

Las ofensa puede ser mental.
Puedo encontrarme perturbado por embrollos y
problemas que no puedo resolver.
Esperaba que al entregarme a Él, mi cielo se esclarecería
por siempre; pero a menudo está lleno de nubes y niebla.
No obstante, permíteme que crea que si las dificultades
permanecen son para que aprenda a confiar más en Él
y no tener miedo.
También, por medio de mis conflictos intelectuales
me entreno para poder enseñar a otros que se encolerizan.

La ofensa puede ser espiritual.
Había pensado que encontrándome en Su aprisco,
nunca sentiría el viento de la tentación; pero es mejor así.
Su gracia se magnifica. Mi propio carácter madura.
Su cielo es más agradable al final del día.
Allí volveré a mirar a las vueltas y pruebas del camino,
y cantaré las alabanzas de mi Guía.
Así que, venga lo que venga, Su voluntad siempre es
bienvenida y rehusaré el ser ofendido en mi amante Señor.
Alexander Smellie.

Noviembre 18. Manantiales en el desierto.
Editorial Mundo Hispano. 1978.

Alabanza por la liberación divina

Salmo 40.
Salmo de David.

1 Pacientemente esperé a Jehová.
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación,
del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña,
y enderezó mis pasos.
3 Puso luego en mi boca cántico nuevo,
alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
y confiarán en Jehová.
4 Bienaventurado el hombre que
puso en Jehová su confianza,
y no mira a los soberbios,
ni a los que se desvían tras la mentira.
5 Has aumentado, oh Jehová Dios, tus maravillas;
y tus pensamientos para con nosotros,
no es posible contarlos ante ti.
Si yo anunciare y hablare de ellos,
no pueden ser enumerados.
6 Sacrificio y ofrenda no te agrada;
has abierto mis oídos;
holocausto y expiación no has demandado.
7 Entonces dije: He aquí, vengo;
en el rollo del Libro está escrito de mí;
8 El hacer tu voluntad, Dios mío,
me ha agradado,
y tu Ley está en medio de mi corazón.
9 He anunciado justicia en grande congregación;
he aquí no refrené mis labios,
Jehová, tú lo sabes.
10 No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;
he publicado tu fidelidad y tu salvación;
no oculté tu misericordia y tu verdad
en grande asamblea.
11 Jehová, no retengas de mí tus misericordias;
tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
12 Porque me han rodeado males sin número;
me han alcanzado mis maldades,
y no puedo levantar la vista.
Se han aumentado más que los cabellos
de mi cabeza, y mi corazón me falla.
13 Quieras, oh Jehová, librarme;
Jehová, apresúrate a socorrerme.
14 Sean avergonzados y confundidos a una
los que buscan mi vida para destruirla.
Vuelvan atrás, y avergüéncense
los que mi mal desean;
sean asolados en pago de su afrenta
los que me dicen: ¡Ea, ea!
16 Gócense y alégrense en ti los que te buscan,
y digan siempre los que aman tu salvación:
Jehová sea enaltecido.

Santa Biblia. Reina Valera 1960

Dios está en su trono!

¿Viejo de qué?

Mi viejo es un tipo bueno
que anda siempre solitario
Su tristeza es el camino
recorrido tantos años

Mirándolo a la distancia
Somos dos mundos distintos
Es que creció con el siglo
con tranvía y vino tinto
Mi amado viejo
Mi viejo

Tu caminar es pausado
dejando atrás el pasado
Yo soy tu sangre, mi viejo yo
Yo soy tu silencio y tu tiempo yo
Yo soy tu sangre, mi viejo yo
Yo soy

¿Viejo de qué?
Si en la Palabra está escrito de ti
que como árbol plantado tú estás
junto a las aguas de vida
que nunca jamás cesarán

¿Viejo de qué?
Pues la promesa de Dios para ti
es que tu hoja no se secará
y dejarás tu legado
a la próxima generación

Viejo, con cariño canto esta canción
(Hoy yo te canto)
Viejo, porque tú eres bendición de Dios
(Bendición de Dios)
Viejo, con poder tú te levantarás
(¡Ay! Levántate)
Viejo, tú tienes muchísimo que dar

Oye mi viejo
Deja esa bobera
¿Tú no ves que Dios te dio poder
pa’ que sirvieras?
Hay mucha palabra en tu vida pa’ que mueras
pues la vida empieza cuando menos te lo esperas

Yo sé quién tú eras
Yo sé lo que hacías
Yo mismo sufría
cuando a Dios no le servías
pero vino el día en que Jesús tocó a tu puerta
Ya no eres el mismo
Esa persona ya está muerta

Ya no hay mal hablado
Ya no está aquel mentiroso
Ya no queda sombra
porque Dios te ha dado gozo
y ahora que te encuentras un poquitito mayor
¿Te quieres deprimir?
Deja eso por favor!

Échale la mano a la vida eterna
Llénate del Libro (de Dios)
para que entonces tú veas que
viejo es todo aquello que va a desaparecer
pero tu destino es bendecir y florecer. Ok!

¿Viejo de qué?
Si en la Palabra está escrito de ti
que como árbol plantado tú estás
junto a las aguas de vida
que nunca jamás cesarán

¿Viejo de qué?
Pues la promesa de Dios para ti
es que tu hoja no se secará
y dejarás tu legado a la próxima generación

Viejo, con cariño canto esta canción
(Hoy yo te canto)
Viejo, porque tú eres bendición de Dios
(Ay pero bendición)
Viejo, con poder tú te levantarás
(¡Levántate!)
¡Viejo¡
¡Tú tienes muchísimo que dar!

Yo soy tu sangre, mi viejo, yo
Soy tu palabra y tu tiempo, yo
Yo soy tu sangre, mi viejo, yo
Soy tu palabra en tu tiempo, yo
Yo soy tu sangre mi viejo

Charlie Hernández y Funky¿Viejo de qué?

Dios siempre cumple Su pacto,
aunque Su pueblo lo olvide.

La Mezcla Perfecta

Confieso que no ha sido fácil comenzar el verso
Pero todo tiene que tener su inicio con un verbo
Como el nacer produce el nacimiento
y la verdad produce arrepentimiento
Se necesita acción en todos los procesos
Se necesita a Dios en este comienzo

Nosotros seguiríamos siendo polvo en el suelo
de no ser por Su aliento en nuestro cuerpo
Es la primer mezcla perfecta en el universo
Polvo y Aliento es el fundamento con el que
obtenemos el conocimiento, el entendimiento,
el razonamiento

CORO

//Es la mezcla, la mezcla perfecta
Es la mezcla perfecta
Es la mezcla por la eternidad//

Con el conocimiento llegan las decisiones
y empezamos a crear nuestras propias divisiones
Fundamos sindicatos para separarnos
y poder hacer y deshacer lo que queramos
Dimos la espalda al que nos había creado
Al independizarnos perdimos el contrato
donde estaba todo escrito y estipulado
donde se encontraba el mapa para regresarnos
Ahora volvemos a necesitarlo
Requerimos un regalo para así reconciliarnos
pero no tenemos nada con que comprarlo
y muchos ni queremos solucionarlo

(CORO)

Qué haremos para reunirnos de nuevo
si nuestros edificios no llegan hasta el Cielo
Por más que intentemos no lo lograremos
Lo único es que perdemos nuestro tiempo
Es como si quisiéramos tapar el sol con un dedo
Por eso nos volvemos ciegos
y Dios tuvo que bajar para recogernos
como un regalo que no merecemos
Como la mezcla perfecta es como volvemos
El Creador y Su creación hacia el firmamento
para vivir hasta el fin de los tiempos,
eternamente, es la mezcla perfecta

CORO

//Es la mezcla, la mezcla perfecta
Es la mezcla perfecta
Es la mezcla por la eternidad//

Fermín IV – La mezcla perfecta- Boomerang

“Dios nos amó cuando éramos sus enemigos”
“Deja que las cosas se acomoden
a la forma de Dios, no a tu manera”

“No te impacientes”

“No te impacientes” (Salmo 37:1)

Esto para mí es un mandamiento Divino;
lo mismo que “No hurtarás”
Ahora vamos a ver lo que quiere decir esto.
Una definición es “El aparecer intranquilo,
sin sosiego” “Embarazado o extenuado;”
y una persona enojadiza, irracional,
que busca las faltas, no sólo se cansa a sí misma,
sino que es molesta para los demás.

El impacientarse es estar en un cierto estado de molestia,
y en este Salmo no solamente se nos dice que no nos
impacientemos a causa de los obradores de iniquidad,
sino que no nos impacientemos “por ninguna causa.”
Ello es dañino y Dios no quiere que nos dañemos a nosotros
mismos.

Un médico te dirá que un arranque de ira es más dañino que
la fiebre para el sistema, y una disposición de impaciencia o indignación no es conducente a un cuerpo saludable, y tú
sabes que hay dos maneras de obedecer las reglas,
y el próximo escalón será el mal humor, y éste conduce a la ira.
Arreglemos este asunto y obedezcamos el mandamiento,
“No te impaciente”
Margaret Bottome

Octubre 10. Manantiales en el desierto.
Editorial Mundo Hispano. 1979.

Gloria a Dios!
Dios Es Bueno!

En Ti estoy firme

Si la tiniebla viene a atropellar
y el gozo me quiere robar
Si el dolor se quiere apoderar
//Firme permanezco//

CORO

///Tu amor vence el temor
cuando en Ti estoy firme///

La vergüenza no tiene lugar
y las mentiras no me atraparán
Sin miedo mi pasado dejo atrás
//Firme permanezco//

CORO

///Tu amor vence el temor
cuando en Ti estoy firme///

Es Tu amor que nos da libertad
y puede aún los muertos levantar
Es Tu poder que borra la maldad
//Hay poder en Tu nombre//

CORO

///Tu amor vence el temor
cuando en Ti estoy firme///

Firme estoy en Tu amor

Bethel Music

Dios Es Bueno
Dios Es Amor
Dios ES Fuego Consumidor
Dios Es Fiel y Verdadero
Dios Es Único
Dios Es Omnipotente
Dios Es Omnisciente
Dios Es Omnipresente
Todo le pertenece a Dios!

El Capitán

He lavado mis ropas
Me he mantenido limpio
porque te estoy amando
mucho más que antes
más que al principio

Cada día que pasa
mi amor por Ti
crece y crece
En Ti vivo pensando
porque te quiero
porque te sigo amando

CORO

Eres la Luz que alumbra
en mi noche sombría
Eres Viento en mis velas
Eres el Faro en la lejanía
Eres Puerto Seguro
La Estrella que me guía
Eres el Capitán de mi travesía

Yo soy tu marinero
Tú eres mi Timonel
Tú eres Amor sincero
Yo recipiente de Tu querer

En el Mar de la Vida
mi barca sin rumbo iba
hasta que Tú llegaste
y con Tu amor, Señor,
mi alma rescataste

(CORO)

Las muchas aguas
no podrán apagar el amor
ni lo ahogarán los ríos
Pónme como un sello
sobre tu corazón

CORO

//Eres la Luz que alumbra
en mi noche sombría
Eres Viento en mis velas
Eres el Faro en la lejanía
Eres Puerto Seguro
La Estrella que me guía
Eres el Capitán de mi travesía//

Jeff Morales

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