Juan en la ciudad

Dijo Juan un día a su papá:- Dame lo mío, no quiero esperar. Yo me voy a la gran ciudad. Quiero la vida gozar.

-Hijo mío, allá hay mucho mal. Vicios, mujeres, envidia y traición. Quédate, no vayas allá.

Y en la gran ciudad Juan gozaba tanto! Vinos, placeres y hermosas mujeres.

Pero un día Juan se hayó sin dinero, y todos sus amigos la espalda le dieron.

Ahora
Juan solo en la ciudad, frío y hambriento se puso a pensar:

-Qué feliz
yo era cuando estaba con papá, si regreso quizás me perdonará"

Y el papá decía al verlo llegar: – mi hijo ha regresado, vamos a celebrar!

El viejo danzaba de un lado a otro, reía, lloraba, estaba gozoso.

-Dénle ropa nueva, vístalo de gala, pues este mi hijo amado a quien yo esperaba.

-Invita a los vecinos y a toda la gente, pues este muchacho volvió así de reprente.


Esta
es una historia real que representa a cada ser humano que se ha alejado
de Dios padre. El nos espera a todos nosotros con los brazos abierto.