La Vida es un Espejo

Todos los vicios de la mente son fruto de interpretar de forma egocéntrica la realidad, una actitud impulsiva e inconsciente que nos impide aceptar lo que sucede tal como viene y a los demás tal como son. Ésta es la causa real de todo nuestro sufrimiento, que además nos encierra en un círculo vicioso muy peligroso. Para poder amar, primero hemos de albergar amor en nuestro corazón.
En este caso, el problema es en sí mismo la solución. Y lo primero que debemos saber es qué es el amor. No al que estamos tan acostumbrados, sino al de verdad. Porque una cosa es querer, y otra muy distinta, amar. Querer es un acto egoísta; es desear algo que nos interesa, un medio para lograr un fin. Amar, en cambio, es un acto altruista, pues consiste en dar, siendo un fin en sí mismo. Queremos cuando sentimos una carencia. Amamos cuando experimentamos plenitud. Mientras querer es una actitud inconsciente, relacionada con lo que está fuera de nuestro alcance, amar surge como consecuencia de un esfuerzo consciente, que nos hace centrarnos en lo que sí depende de nosotros.

Cuando uno ama no culpa, ni juzga, ni critica, ni se lamenta. Los que aman intentan dejar un poso de alegría, paz y buen humor en cada interacción con los demás, por muy breve que sea. Amar también es aceptar y apoyar a las personas más conflictivas, porque son precisamente las que más lo necesitan. Amar de verdad es sinónimo de profunda sabiduría, pues implica comprender que no existe la maldad, tan sólo ignorancia e inconsciencia. La paradoja es que el amor beneficia primeramente al que ama, no al amado. Así, el amor sana y revitaliza la mente y el corazón de quien lo genera. Por eso recibimos tanto cuando damos.

Autor desconocido

Reflexiones Diarias

Rafinados como la plata

 

LECTURA
Malaquías 3:3

Y se sentará para afinar y limpiar la plata; limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en justicia.

REFLEXIÓN
Refinados como la plata

Hace ya tiempo un grupo de señoras se reunieron en cierta ciudad para estudiar la Biblia.

Mientras que leían el tercer capítulo de Malaquías, encontraron una expresión notable en el tercer versículo que decía:

“Él purificará… y los refinará como se hace con la plata”.

Una de las señoras propuso visitar un platero y reportarle a las demás lo que él dijera sobre el tema.

Ella fue y sin decir el objeto de su diligencia, pidió al platero que le dijera sobre el proceso de refinar la plata.

Después de que el platero describiera el proceso, ella le preguntó: “Señor, ¿usted se sienta mientras ocurre el proceso de la refinación?”

– “Oh, sí señora”, contestó el platero; “debo sentarme con el ojo fijo constantemente en el horno, porque si el tiempo necesario para la refinación se excede en el grado más leve, la plata será dañada”.

La señora inmediatamente vio la belleza y el consuelo de la expresión: “Él purificará… y los refinará como se hace con la plata”

Dios ve necesario poner a sus hijos en un horno, su ojo es constantemente atento en el trabajo de la purificación, y su sabiduría y amor obran juntos en la mejor manera para nosotros. Nuestras pruebas no vienen al azar, y Él no nos dejará ser probados más allá de lo que podemos sobrellevar. Su fuego nos quita las impurezas, nos perfecciona.

La señora hizo una pregunta final: “¿Cuándo sabe que el proceso está completo?”

– “Pues es muy sencillo”, contestó el platero, “Cuando puedo ver mi propia imagen en la plata, en ese momento acaba el proceso de refinación”.

Mis queridos hermanos y amigos, prosigamos sin importar la prueba, la ruta fue planeada detalladamente por el Señor y Él nos espera en la meta, el día en que, como el platero, vea Su rostro reflejado en nuestra vida.

Tomado de Lecturas Diarias. Fundación Unánimes

Buena o mala suerte…

Buena o mala suerte, buena o mala vibra, pensamientos positivos o negativos, bendición o maldición…

He notado últimamente como estas palabras han entrado en nuestro lenguaje cotidiano.

No lo tomaría mucho en cuenta sino fuera por el daño que está causando en algunas personas,

incluyendo las que se dicen espirituales.

Yo pasé por un proceso de enfermedad de mi esposo, al cual se le detectó un cáncer de cólon que hizo metástasis en el hígado. Fue un largo trayecto, no tanto en el tiempo, sino por lo rocoso y polvoriento del camino. Ya estaba bastante avanzado cuando se le detectó. La quimio y radio lo que hicieron fue debilitarlo más hasta que hubo otra obstrucción intestinal por las bridas que se formaron de la operación anterior. Fue operado en una clínica, que pensé podrian tratarlo mejor por lo delicado del caso, pero, no quedó bien y al consumirse la póliza lo enviaron a un hospital donde falleció.

Bueno, este es a grandes rasgos, mi caso. Pero, lo que quiero es resaltar que muchas personas se alejaron de nosotros como si teníamos una plaga. El cáncer no es contagioso ni discrimina.

Hay personas que se pierden la bendición de crecer al acompañar a un familiar, amigo o vecino que está pasando por dificultades. Todos en esta vida somos probados de una u otra manera.

Cuando una persona en la familia se enferma, ella no es la única que es probada. Todo su entorno familiar y su círculo de amistades también son probados. Algunos huyen pensando que así el mal no los tocará. Nadie está excento del mal en esta vida.

Al meditar en esto me vino a la mente una parábola de Jesús que habla sobre los que oyen la palabra de Dios y la obedecen o no. Se llama Los dos cimientos:

“A cualquiera que oiga mis enseñanzas y las ponga en práctica, será como un hombre prudente que constuyó su casa sobre la roca. Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos soplaron y golpearon contra aquella casa. Sin embargo, la casa no se cayó porque estaba construida sobre la roca.  Pero a cualquiera que oiga mis enseñanzas y no las ponga en práctica, será como el insensato que construyó su casa sobre la arena. Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos soplaron y golpearon contra aquella casa. La casa se derrumbó y fue grande su ruina” Mateo 7:24-29


Me gusta como Jesús comienza su enseñanza a la multitud, no discriminando a nadie. La diferencia la ha de hacer el oyente. Además, menciona que los desastres de la vida le sucede a cualquiera, no depende de ellos controlar la lluvia o el viento que ha de venir. Hay enseñanzas que son sólo para los seguidores del Maestro, para sus discípulos, pero otras nos abarcan a todos los seres humanos, como esta parábola.

Yo creo que Dios no nos prueba más allá de lo que podemos resistir, que cada prueba superada nos prepara para mayores responsabilidades y que cuando amamos a Dios todo nos ayuda para bien. Creo en su Soberanía sobre la vida, la muerte, las enfermedades, el sufrimiento, los demonios, lo ángeles,…

También creo que Dios nos acompaña para consolarnos, guiarnos, enseñarnos. Dios está en las cárceles, los hospitales, clínicas, casas, apartamentos, calles, etc; dondequiera que haya gente que sufre. Y lo sé porque, así como hay personas frustadas y amargadas que trata de hecerle más pesada la carga a las personas que sufren, me encontré con personas que son como un rayo de sol en un día frío y oscuro. Son personas que cumplen con sus deberes, pero con amor al prójimo, van más allá de lo estrictamente necesario, no tienen temor de la mala suerte, escuchan a las personas cuando en medio de su sufrimiento se quejan y tratan de hacer lo que está a su alcance para que esa persona se sienta más cómoda.

Muchos me decían que mi esposo sanaría si yo repetía tal o cual oración, otros me decían que Dios les había mostrado que sanaría, otros se molestaron porque yo no quise que mi esposo fuera un espectáculo para que fuera cualquiera a verlo en ese estado tan delicado en que se encontaba, en fin… Dios conoce mi corazón y me ha enseñado a pelear mis batallas sabiendo que Él está de mi lado. No puedo usar los métodos que otros han usado ni repetir lo que otros hicieron para que Dios actúa a mi favor. Tampoco puedo decirle a otros lo que deben hacer. Sólo hablo y testifico de mi experiencia y quizás pueda ayudar a alguien que esté pasando por alguna dificultad.

Dios es Bueno, Fiel, Soberano, Amoroso, Todopoderoso, tiene todo el control y mi suerte está en sus manos, porque yo le di mi vida a Él antes de tener esposo e hijos y estará conmigo hasta el final.

Todos podemos ser una bendición para los demás si vemos en qué podemos ayudar en vez de huir!

Mi gloria es seguir creyendo en Dios aún sin haber recibido una señal milagrosa!

emldg

Un tiempo Contigo – Skaterrestre

Conocerte, y no de oídas, ese fue mi anhelo

Disfrutar de Tu Presencia sin pensar en  tiempo

Escucharte hablar de cosas como el Cielo

Y asombrado, sin igual es todo lo que siento

Coro

Quiero estar un tiempo contigo

y escuchar de Tus maravillas

Sólo Contigo

Respirar Tu Amor cada día

Recordar lo que yo he vivido

Sólo Contigo

Caminar Contigo al sentir el viento

y cambiar los sueños por sentir Tu Aliento

Perseguir Tu Sombra que cuida mis pasos

y seguir de cerca todos Tus Mandatos

(Coro)

Porque estar Contigo es sin igual

Tu voz me llama

Ven pronto, ya

Si te vas olvido que yo vivo

(Coro)

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