No es tu batalla

Cuando dicen que te ven morir

en el desierto solo y sin aliento.

Solo mienten de ti

Cuando dicen que se te acabaron las palabras

Que en ti ya no queda nada

Hoy recuerda: No es tu batalla,

no es contra ti que han levantado armas

Ellos conocen al que vive dentro de ti

y pelean en vano porque ellos conocen

tu nivel de fe, que no te doblarás

porque sabes que al final

la victoria a tus manos vendrá

 

Siempre habrá de los que olvidan

desde dónde vienen y hacia dónde van

Mas ese no eres tu

Aquello tan grande que en el pasado Dios

ha hecho no se compara con lo que él hará

No es tu batalla, No es contra ti que han levantado armas

Ellos conocen al que vive dentro de ti

y pelean en vano porque ellos conocen tu nivel de fe

Que no te doblarás porque sabes que al final

la victoria a tus manos vendrá.

Canción de Marcos Yaroide

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Eligiendo un rey

Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre sí, y dijeron al Olivo: Reina sobre nosotros.

Más el Olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el el cual en mí se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande entre los árboles?

Y dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros. Y respondió la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ser grande entre los árboles?

Dijeron luego los árboles a la vid: Pues ven tú, reina sobre nosotros. Y la vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande entre los árboles?

Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: Anda tú, reina sobre nosotros. Y la zarza respondió a los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano. Jueces 9:8-15

Qué mportante es saber quiénes somos y para qué estamos aquí en la tierra. Esa labor que se realiza es importante para otros. Sólo los ociosos y que buscan su propio provecho se creen capaces de ocupar un lugar del cual nada saben y luego atropellan a otros cuando le hacen ver su incapacidad. Cada uno tiene una labor que cumplir, según sus capacidades y habilidades.

 

David y Goliat

Esta historia (no es un cuento) se encuentra narrada en la Biblia. Es interesante observar que este jovencito tuvo una relación personal con su Dios. Esa fue su arma secreta. Muchos tratan solo de imitar los hechos, repetir actos, pero el poder no lo tienen. El poder viene cuando estás obedeciendo una orden divina para ti. Muchos de los Salmos están escritos por este hombre de Dios. En ellos expresa diferentes momentos por los cuales pasó, y que ahora sirven de lección y consuelo para muchos de nosotros. “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos” Salmo 32:8. Cuando David se encontró con ese problema llamado Goliat ni siquiera era su problema. Él no pertenecía a ese ejército pusilánime al cual pertenecían sus hermanos, que lo acusaron de estar ahí para curiosear. El papá de David lo había enviado para llevar provisiones a sus hermanos y es cuando observa el desastre que están haciendo los filisteos al mando de Goliat. Oye sus burlas contra el ejército israelita. No puede creer que los representantes del poder militar se dejen humillar de esa manera. Además, Goliat se está burlando del mismo Dios que había mostrado su gran poder al sacarlos de la esclavitud de Egipto muchos años atrás. Eso fue lo que más molestó a David. Muchos hoy en día hablan de Dios y en nombre de Dios, pero no lo conocen personalmente. Sé que Dios se manifiesta personalmente a aquellos que sinceramente le buscan.

El rey Saúl le ofreció su traje de guerra. David no lo necesitaba. No era soldado de guerra en ese momento. Era un simple pastor de ovejas. Peleaba cuerpo a cuerpo con las fieras que trataban de arrebatarle sus ovejas. No sabía que ese era su entreanamiento para algo mayor. Dios le dio la victoria a David sobre Goliat y tuvo el valor de reconocerlo y darle toda la gloria a Dios. Es triste ver al pueblo de Dios lleno de miedo ante un enemigo mortal. No se fortelecen en el Señor y andan corriendo de aquí para allá según el rugido del enemigo de sus almas. Lo más inteligente es detenerse, buscar la dirección del Señor, Dios de los ejércitos, y actuar en consecuencia. La sonrisa del enemigo se congelará en la cara cuando vea al pueblo de Dios clamando al Cielo por ayuda, porque esa ayuda vendrá.

Aquí también podemos ver que Dios no se detiene cuando la gente que representa un poder ha perdido su eficacia. El busca a otro allá afuera, que viva según sus preceptos y mandamientos, que honre a Dios con su vida diaria. Así surgió Samuel, David, José, Daniel, Nehemías, Rahab, Ruth, Esther,…

 

Federico el Grande y el Molinero

En el reinado de Federico, rey de Prusia, había un molino cerca de Postdam, el cual interceptaba la vista de las ventanas de Sans Souci. Enfadado por este estorbo para él en su residencia favorita, el rey mandó preguntar al propietario el precio por el cual vendería su molino. “Por ningún precio,” fue la respuesta del resuelto prusiano, y en un momento de enojo, Federico dio orden de que el molino fuera demolido.

“El rey puede hacer esto,” dijo el molinero cruzando reposadamente los brazos, “pero hay leyes en Prusia.” Y desde luego procedió legalmente contra el monarca, y el resultado del proceso fue que la corte sentenció a Federico a reconstruir el molino y a pagar además una suma de dinero como compensación por el mal que había hecho.

El rey se molestó; pero tuvo la magnanimidad de decir, digiéndose a sus cortesanos: “Estoy complacido de encontrar que existe en mi reino leyes justas y jueces rectos.”

Hace algunos años que el jefe de la honesta familia del molinero, que había heredado legalmente la posesión de este pequeño bien, se encontró en indecibles dificultades económicas con motivo de las pérdidas sufridas a consecuencia de la guerra, y escribió al rey de Prusia recordándole la negativa dada por sus ascendientes a Federico el Grande y preguntando si su majestad abrigaba el mismo deseo de entrar en posesión de la propiedad dada las condiciones embarazosas en que él como propietario se encontraba. El rey escribió inmediatamente, con su propio puño, la siguiente respuesta: “Mi querido vecino: No puedo permitir que venda usted el molino; éste debe permanecer en su posesión tanto tiempo como exista algún miembro de su familia, porque pertenece a la historia de Prusia. Lamento, sin embargo que esté usted en malas circunstancias económicas, y le envío seis mil francos para que arregle sus asuntos, esperando que esta suma sea suficiente para reahacer su negocio. Considéreme siempre como su afectísimo vecino, Federico Guillermo.” Este molino trabaja todavía en la localidad. Jacox

500 Ilustraciones. Alfredo Lerín

Enemigos destruidos

Se cuenta que cierto emperador chino, cuando le avisaron que en una de las provincias de su imperio había una insurrección, dijo a los ministros de su gobierno y a los jefes militares que lo rodeaban: “Vamos. Seguidme. Pronto destruiré a mis enemigos.”

Cuando el emperador y sus tropas llegaron a donde estaban los rebeldes, él trató afablemente a éstos, quienes, por gratitud, se sometieron a él de nuevo. Todos los que formaban el séquito del emperador pensaron que él ordenaría la inmediata ejecución de todos aquellos que se habían sublevado contra él; pero se sorprendieron en gran manera al ver que el emperador trataba humanitariamente y hasta con cariño a quienes habían sido rebeldes. Entonces el primer ministro preguntó con enojo al emperador:

_”De esta manera cumple vuestra Excelencia su promesa? Dijisteis que veníamos a destruir a nuestros enemigos. Los habéis perdonado a todos, y a muchos hasta con cariño los habéis tratado”

  Entonces el emperador, con actitud generosa, dijo: _”Os prometí destruir a mis enemigos; y todos vosotros veis que ya nadie es enemigo mío: a todos los he hecho mis amigos” Expositor Bíblico.

500 Ilustraciones compiladas por Alfredo Lerín