Necesidad de liderazgo

¿En dónde aprende la mayoría de la gente el liderazgo?

En la actualidad, la respuesta a esa pregunta es,

en muchos lugares. Algunos examinan el mundo de la

política. Otros buscan modelos en la industria del

entretenimiento. Muchos buscan en el mundo de los

negocios. Una gran mayoría también parece aprender de

los ejecutivos exitosos, los asesores administrativos y

los teóricos con doctorados.

Sin embargo, la verdad es que actualmente, la mejor

fuente que enseña sobre liderazgo es la misma de hace

miles de años. Si deseas aprender sobre él, dirígete al

Libro más ilustre que se ha escrito sobre el tema, la Biblia.

De la Biblia extraemos principios relacionados con el

liderazgo, principios que han sido entretejidos por Aquel

que lo inventó. ¿Quién nos podría enseñar más sobre el

liderazgo sino Dios mismo?

El problema más crítico que la iglesia está teniendo hoy,

es la falta de liderazgo que se acrecentó durante el siglo

veinte.

Cristo dejó a la iglesia en este mundo para que hiciera un

tabajo de impacto eterno. Si la iglesia no está bien guiada,

la novia de Cristo sufre y no puede cumplir su misión

para esta generación.

Dios es el líder de líderes y Él llama a los creyentes para

que sean líderes de otros. Dios pudo haber planeado su

creación de muchas maneras. Él decidió crear seres

humanos que tuvieran un espíritu y la capacidad de poder

relacionarse con Él y seguirle pero sin que estuviera

forzado a hacerlo. Cuando el hombre cayó en pecado,

Dios pudo haber ejecutado un plan de redención que no

incluyera a los pecadores en ese proceso.

Sin embargo, Él nos ha llamado a participar y a dirigir

a otros mientras le seguimos. Él aclara eso desde el

principio: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y

semejanza y que tenga dominio…” (Gén.1:26)

Yo creo de todo corazón que todo se sostiene o se

destruye por causa del liderazgo.

En el antiguo Israel, cuando el pueblos de Dios, Israel,

tenía un buen rey, le iba muy bien a la nación. Cuando

tenía un mal rey, las cosas iban de mal en peor para todos.

Por esa razón la Biblia enseña que sin visión la gente

perece (Proverbios 29:18)

El llamado al liderazgo es un patrón consistente en la

Biblia. Cuando Dios decidió escoger una nación para sí,

Él no llamó a las masas, Él llamó a un líder, Abraham.

Cuando Él quiso liberar a su pueblo de Egipto, Él no los

guió colectivamente. Él levantó un líder para que lo

hiciera, Moisés. Cuando el pueblo iba a entrar a la

Tierra Prometida, ellos siguieron a un hombre, Josué.

Cada vez que Dios desea hacer algo grandioso, Él llama

a un líder. En la actualidad Dios todavía llama líderes para

que hagan trabajos grandiosos.

Un seguidor de Dios debe ser un líder para la gente.

Estoy hablando de ser más que un “jefe” o de tener una

posición de liderazgo. Y ciertamente no significa ser

insistente, obligar a los demás o estar en control.

Jesús enseñó que esto significaba servir a otros

(Mateo 20: 25-28)

Si bien existe el don de liderazgo (Romanos 12:8),

no necesitas poseerlo para ejercer tu influencia de

una manera cristiana. El liderazgo es influencia,

ni más ni menos. Si eres la sal y la luz como Jesús

nos mandó, entonces has empezado a obedecer

el llamado de Dios para el liderazgo.

Vivimos en una era de tolerancia, donde es mucho

más valioso proteger los sentimientos que proclamar

la verdad. La gente sospecha de cualquiera que quiera

influenciar a otros para que se adhieran a sus creencias.

Quiero animarte a que te opongas a la opinión popular.

Tal como lo dijo Thomas Jefferson: “En cuestiones de

moda, navega con la corriente, en cuestiones de

conciencia, afírmate como una roca”

Proponte practicar el liderazgo transformacional, el cual

provoca que las vidas de la personas sean cambiadas de

adentro hacia afuera. Esa clase de liderazgo está basada

en el carácter, en la convicción y en el deseo de ser

como Cristo.

En otras palabras, el liderazgo transformacional sigue

el patrón ya expuesto por la Escrituras…

 

Dr. John C. Maxwell.

Introducción de la Biblia de Liderazgo. Con notas de

John Maxwell.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: