Haz el bien y vivirás

Quien ama la corrección también ama el conocimiento; ¡hay que ser tonto para no aprender del castigo!

Al que es bondadoso Dios le muestra su bondad, pero al que es tramposo Dios le da su merecido.

La maldad no es apoyo seguro; la bondad es una base firme.

La esposa digna es una corona para su marido, pero la desvergonzada es como cáncer a sus huesos.

La gente buena hace planes justos; la malvada sólo piensa en engañar.

 Cuando habla la gente malvada, tiende trampas mortales; cuando habla la gente buena, libra a otros de la muerte.

Los perversos mueren y no dejan rastro, mientras que la familia de los justos permanece firme.  

La persona sensata gana admiración, pero la persona con la mente retorcida recibe desprecio.

Más vale ser una persona común con gente que le sirva, que darse aires de grandeza y no tener para comer.

Los buenos saben que hasta los animales sufren, pero los malvados de nadie tiene compasión.

El que se esfuerza en su trabajo tiene comida en abundancia, pero el que persigue fantasías no tiene sentido común.

Cada ladrón envidia el botín del otro, pero los justos están bien arraigados y dan su propio fruto.

Los perversos quedan atrapados por sus propias palabras, pero los justos escapan de semejante enredo.

Cada uno recibe lo que merecen sus palabras y sus hechos.

Los necios creen que su propio camino es el correcto, pero los sabios prestan atención a otros.

Un necio se enoja enseguida, pero una persona sabia mantiene la calma cuando la insultan.

Un testigo honrado dice la verdad, un testigo falso dice mentiras.

Algunas personas hacen comentarios hirientes, pero las palabras del sabio traen alivio.

Las palabras veraces soportan la prueba del tiempo, pero las mentiras pronto se descubren.

En la mente de los malvados sólo hay engaño; entre los que aman la paz reina la alegría.

Nada malo le sucederá a los justos, pero los perversos se llenarán de dificultades.

El Señor detesta los labios mentirosos, pero se deleita en los que dicen la verdad.

Los sabios no hacen alarde de sus conocimientos, pero los necios hacen  pública su necedad.

Trabaja duro y serás líder; sé flojo y serás un esclavo.

La preocupación agobia a las personas; una palabra de aliento las anima.

Los justos dan buenos consejos a sus amigos, los perversos los llevan por mal camino.

El perezoso se queda sin comida; el trabajador la tiene en abundancia.

Hacer lo bueno da larga vida; haz el bien y vivirás.

Proverbios de Salomón. Capítulo 12. Santa Biblia. Versiones: Traducción en Lenguaje Actual. 2002 y Nueva Traducción Viviente. 2010.

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