Dónde está Jehová, el Dios de Elías?

Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.
Y dijo Elías a Eliseo: Quédate aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el.
Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.
Descendieron, pues, a Bet-el.

Y saliendo a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Bet-el, le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti?
Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad.

Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó.
Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.
Vinieron, pues, a Jericó.

Y se acercaron a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti?
El respondió: Sí, yo lo sé; callad.

Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán.
Y él le dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.
Fueron, pues, ambos.

Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y se pararon delante a lo lejos; y ellos dos se pararon junto al Jordán.
Tomando entonces Elías su manto, lo dobló, y golpeó las aguas, las cuales se apartaron a uno y otro lado, y pasaron ambos por lo seco.

Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti.
Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.
El le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; mas si no, no.

Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino.
Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los partió en dos partes.

Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán.
Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo:
¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías?

Y así que hubo golpeado del mismo modo la aguas, se apartaron a uno y otro lado, y pasó Eliseo.
Viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó al otro lado, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y vinieron a recibirle, y se postraron delante de él.

Segundo Libro de Los Reyes. Capítulo 2: 1-15. Reina-Valera 1960

 

Muchas enseñanzas se pueden sacar de este pasaje bíblico. Entre ellas:
-“Cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo”
Cuando un ser querido se nos va de nuestro lado debemos verlo como plan de Dios.
En especial si son personas de autoridad o representan la autoridad para nosotros.
Es difícil aceptar la tremenda carga o responsabilidad que cae sobre nuestros hombros, especialmente si nos toca ocupar su lugar como le pasó a Eliseo. Lo mismo le pasó a Josué cuando murió Moisés. Un padre de familia, una madre de familia, un pastor de una congregación o un presidente de una empresa o de una nación. Todos representan una autoridad. El liderazgo debe ser asumido por el que sigue al mando para continuar la obra que se empezó.

-“Saliendo a Eliseo los hijos de los profetas…”
Me llama la atención que estos discípulos no corrieron hacia Elías, el profeta principal, sino hacia Eliseo. Me hizo recordar el día cuando los hermanos de la iglesia nos visitaron en el hospital donde estaba interno mi esposo, y no lo buscaron a él sino a mí, para orar por mí. Entendí que había llegado el momento en que él se iría, ya sabía que ocurriría. De Dios viene la fortaleza para soportar cualquier prueba que él nos permita pasar. Lo que uno debe siempre hacer, al pasar por diferente pruebas, es ir directamente a Dios y preguntarle sobre cuál es Su voluntad en todo lo que está ocurriendo. Dios es Bueno, Fiel, Justo y Verdadero. Sus planes continuarán con o sin nuestra colaboración. Es mejor estar de Su lado, ver las cosas desde Su punto de vista, no el nuestro o el de los demás seres humanos. Buscar Su voluntad es lo más seguro en tiempos de oscuridad y aflicción.

_”Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti”
Todo aquello que haga una persona mientras vive queda firme y nada se puede cambiar. Son hechos. Elías tenía una gran influencia en los cielos y la tierra. Esa es la gran ventaja de desarrollar esa relación con Quien dirige en el cielo y en la tierra. Desde Adán y Eva hasta nuestros días han existido personas que se han atrevido buscar al Dios vivo y verdadero, cueste lo que cueste, y no paran hasta encontrarlo y tener comunión con él. Lamentablemente, todos mueren y cada generación ha de buscar los conocimientos que necesita para vivir plenamente, si es eso lo que desea. Elías podía interceder por Eliseo para que recibiera un regalo especial del cielo, pero la condición era que debía estar presente cuando Elías fuese llevado al cielo. Lo hizo. También quería esa cobertura que es necesaria para cumplir los planes de Dios sobre la tierra.

– El punto que quiero destacar de esta lectura es:” ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías?”
En muchos funerales observamos que con mucho dolor las personas claman el nombre de su ser querido. Algunos, por años van a los cementerios y hablan con su ser querido y hasta les piden orientación. Otros no cambian nada en su casa o habitación como si esperasen que su ser querido vuelva. “Y nunca mas le vio”
Eliseo fue el siervo del siervo de Dios. El ayudante. Ese lugar le permitió observar de cerca las manifestaciones gloriosas del poder de Dios. El no podía negar eso. Sabía que el poder es de Dios, y que Elías hacía lo que hacía bajo la dirección de Dios. Por eso es que él no dice: ¿Dónde está Elías? Su esperanza no estaba puesta en un ser humano finito sino en el Dios infinito, todopoderoso, que hizo los cielos y la tierra; y que estaría con él para hacer la obra que Eliseo tenía que hacer ahora. El no iba a imitar a Elías. Sabía que Dios tenía planes para él, y para eso le había dado una doble unción del espíritu de Dios.
Lo mismo creo que debemos hacer nosotros, en esta situación por la que estamos pasando. Dios está obrando. Está satisfaciendo necesidades que nadie puede llenar. Está llegando a lugares a los cuales nadie quiere ir. Dios está presente. Es testigo de todo el dolor por cual estamos pasando, y como siempre sucede, cuando nada funciona las personas se vuelven a él, como su último recurso. El se complace en responder, ayudar y restaurar nuestras vidas.

Emmanuel. Dios está con nosotros. Dios está presente!

@emldg

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