Te extiendes o te encoges

La vida se desarrolla a través de procesos. Muchos de ellos dolorosos, en especial, los que no queremos aceptar.
Del vientre materno salimos y tenemos que alimentarnos por nosotros mismos, aunque necesitamos quien nos ayude en todo porque si no es así, morimos.
Luego comemos, nos vestimos, vamos y venimos con nuestros propios pies.
Aprendemos no solo de nuestros padres sino de todo lo que lo que está a nuestro alrededor.
Aprendemos también que podemos decir NO a lo que no nos gusta y SI a lo que nos agrada. Se va desarrollando nuestra voluntad bajo la dirección de nuestros mayores.

Del vientre materno al hogar de nuestros padres es un paso inmenso.
Ahí aprendemos a relacionarnos con otros seres humanos.
Crecemos espiritual, mental y físicamente ayudados por los padres, abuelos, tíos, vecinos, maestros,…
Llega el tiempo que ese hogar paterno, que al principio nos parecía inmenso, se nos hace pequeño. Queremos tener nuestro propio hogar, nuestro compañero o compañera de vida, nuestros hijos, nuestras propias cosas y lo más importante: Mandar o tener autoridad sobre lo que es nuestro, ganado con esfuerzo propio y donde podamos imponer nuestras propias reglas. Experimentar ser padre o madre. Ser autoridad. Es un deseo natural y válido.
Aquí es donde empieza el gran dilema de la vida: me extiendo (sigo creciendo) o me encojo (me acomodo).
Quiero seguir creciendo y para ello necesito un lugar más grande.

Algunos cometen el error de querer usurpar, derrocar o destruir la autoridad existente para ellos tener poder sobre el cónyuge y los hijos que quedan en el hogar. Cuando lo hacen, no crecen.
Han decidido encogerse, amoldarse a lo que hay, la comodidad que le han dado otros, y sus capacidades no se desarrollan, pues se creen incapaces de tener lo que otros han ganado con esfuerzo propio como la misma vida nos exige. Es una ley natural. Los que eligen este camino se reconocen fácilmente. Como niños, siempre andan buscando quien les resuelva sus problemas en los cuales se han metido por sus propias decisiones. Además, se unen a otros que piensan como ellos, y jamás se podrán enfrentar cara a cara con la Autoridad. Porque no se creen Autoridad, es decir Autores de sus propias decisiones y consecuencias.
No podrá experimentar el próximo nivel: Padre o Madre de Familia, Proveedores, Personas que han salido de su egoísmo para pensar en otros, para suplir las necesidades de otros lo mejor que pueden con el deseo de que se desarrollen lo mejor posible, sin esperar nada a cambio. Solamente porque era su responsabilidad de adulto. Era su deseo: experimentar la ley de la vida, dar vida y cuidarla hasta que esa vida tome sus propias decisiones y se haga cargo de sí misma.

Lo fácil jamás te hará fuerte.

Dios nos da responsabilidades, al cumplirlas, nos haremos fuertes. Listos para subir al próximo nivel.

@emldg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: