Dichoso el que ha sido perdonado

1 ¡Oh, qué alegría para aquellos
a quienes se les perdona la desobediencia,
a quienes se les cubre su pecado!

2 Sí, ¡qué alegría para aquellos
a quienes el Señor les borró
la culpa de su cuenta,
los que llevan una vida
de total transparencia!

3 Mientras me negué
a confesar mi pecado,
mi cuerpo se consumió,
y gemía todo el día.

4 Día y noche tu mano de disciplina
pesaba contra mí;
mi fuerza se evaporó
como agua al calor de verano

5 Finalmente te confesé
todos mis pecados
y ya intenté ocultar mi culpa.
Me dije:
“Le confesaré mis rebeliones al Señor”
y tú me perdonaste!
Toda mi culpa desapareció

6 Por tanto, que todos los justos oren a ti,
mientras aún haya tiempo,
para que no se ahoguen
en las desbordantes aguas del juicio.

7 Pues tú eres mi escondite;
me proteges de las dificultades
y me rodeas con canciones de victoria.

8 El Señor dice:
“Te guiaré por el mejor sendero para tu vida;
te aconsejaré y velaré por ti.

9 No seas como el mulo o el caballo,
que no tienen entendimiento,
que necesitan un freno y una brida
para mantenerse controlados”

10 Muchos son los dolores de los malvados,
pero el amor inagotable rodea
a los que confían en el Señor.

11 ¡Así que alégrense mucho en el Señor
y estén contentos,
ustedes los que le obedecen!
¡Griten de alegría, ustedes de corazón puro!

Salmo 32. Santa Biblia.
Nueva Traducción Viviente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: